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Anatomía de una caída es el thriller del año

La ganadora de la Palma de Oro de este año es una película tensa y mordaz sobre las relaciones de pareja


Uno puede intuir de qué trata Anatomía de una caída con sólo ver su secuencia de títulos. Observamos fotos felices de la pareja principal, Samuel y Sandra (el marido que acaba de morir en circunstancias extrañas y la esposa de quien se sospecha), mientras suena de fondo una pieza de piano rápida y llena de tensión (Asturias, del compositor español Isaac Albéniz). Pero la pieza no está tocada a la perfección: lo que escuchamos es a alguien ensayando la partitura. 


Más tarde sabremos que quien toca es el hijo de ambos, Daniel, un chico ciego y el único testigo de la muerte. De esta forma queda planteada la cinta: por un lado, tenemos la realidad objetiva de la relación –las fotos– y, por otro, las interpretaciones que los demás personajes van a hacer de dicho vínculo –expresadas a través de ese piano que vuelve a repasar las notas como si fuesen pruebas–, la más importante siendo la del joven Daniel.



Material promocional de Anatomia de una caída. Fuente: Elastica Films

Anatomía de una caída es la nueva obra de Justine Triet, directora de las películas La batalla de Solferino (2013), Victoria (2016) y El reflejo de Sibyl (2019). Con su último trabajo ha conseguido ganar el premio máximo del Festival de Cannes, la Palma de Oro, convirtiéndose así en la tercera mujer en ganar dicha distinción. 


Su dirección es dinámica y precisa (aunque cuenta con algunos zooms a lo The Office que no me acaban de cuadrar), pero su mejor baza es el guión (escrito con su marido, el también cineasta Arthur Harari), que canaliza los mejores aspectos de su género, los dramas judiciales: el escrutinio exacerbado de pruebas e intenciones que, en este caso, a los guionistas les sirve de excusa para analizar cómo funcionan las relaciones de pareja y cómo convivimos con los demás.



Justine Triet durante su discurso tras ganar la Palma de Oro. Fuente: Deadline

La película cuenta con las interpretaciones de Sandra Hüller, quien hace de la homónima Sandra, una escritora cuyo marido acaba de morir en su propia casa, lo que la convierte en la única sospechosa. Hüller es simplemente magnífica, detrás de su rostro se ocultan infinidad de intenciones ocultas, sentimientos reprimidos y manipulación descarada. Ella es la ambigüedad hecha persona, y eso es precisamente lo que necesita la cinta.


Samuel Theis interpreta a Samuel, el marido de Sandra, quien un día cae del tercer piso de su casa sin razón aparente y muere. Theis no aparece mucho durante la película, lo cual solo hace que sus apariciones, en recuerdos y grabaciones, sean mucho más impactantes. El hijo de ambos está interpretado por Milo Machado Graner, un joven que, pese a tener sólo quince años, sorprende por su madurez y su sensibilidad en la pantalla, dándole vida al personaje de Daniel y a su evolución con mucha vulnerabilidad y compasión.



Sandra Hüller en Anatomía de una caída. Fuente: Mashable

También hay que mencionar a Swann Arlaud, quien interpreta a Vincent, el abogado de Sandra, posiblemente el otro personaje que más va a generar nuestra empatía junto con Daniel, pues él, al igual que la audiencia, también duda de Sandra, por mucho que sea su clienta. Por último, hay que hablar de Messi, el Border Collie que interpreta a Snoop, la mascota de la familia. Él es una pieza clave de la historia, y es imposible no quererle. Tanto es así y tan bien lo hace en la película, que ganó el premio Palm Dog en el Festival de Cannes, dedicado a la mejor interpretación canina (real o animada) del año.


En resumen, Anatomía de una caída es una película que no os podéis perder. Es sin duda de las mejores del año, y os dejará pensando y debatiendo cómo si fueseis parte de ese juicio. Tal vez os haga ver vuestras propias relaciones y las de los demás de forma distinta. Ahora mismo, se encuentra en cines.


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