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La última polémica de Andrew Tate

Tate es un debatido personaje de Internet que ha sido detenido en Rumanía vuelve a ser polémica

“No soy un violador, pero me gusta hacer lo que quiera y ser libre”. No había otra forma de empezar este artículo que con las propias palabras del empresario y streamer. Andrew Tate (Washington, 36 años) podría haberse quedado en kickboxer profesional y en ese exparticipante de Gran Hermano UK 2016 que fue expulsado una semana después de empezar el programa por sus comentarios polémicos. Sin embargo, el estadounidense ha decidido ganarse su propia fama y no precisamente la mejor.


El autodenominado TopG (“bueno en todo”) de internet se ha hecho conocido por sus comentarios misóginos, homófobos y su mentalidad de que el hombre no debe mostrar debilidad. Incluso tiene un negocio para enseñar a otros cómo ser igual de ricos y masculinos que él.


Tate: "Todos los hombres quieren ser yo" Fuente: Mediate


Además, Tate tiene un podcast y su propio canal de Twitch (ambos llamados Tate Speech) donde hace sus controvertidas declaraciones. Entre ellas, cómo las mujeres afganas tienen la culpa de la situación talibán en el país, que las víctimas de violación son en gran parte responsables de ello por encontrarse en una situación “que lo promueva”, cómo cortó todo contacto con su hermana Janine por ser feminista e incluso una sobre España. Para él, nuestro país está poblado de vagos que solo saben correr delante de toros y que merece ser colonizado por alguien como él por medio de “llevarse a nuestras mujeres”. No parece que vaya a volver a pisar nuestro país y le animo a que así sea. Para sus numerosos seguidores, es una figura admirable, un hombre hecho a sí mismo y un auténtico "macho alfa" (o lo que eso quiera significar).


La última gran polémica de este supuesto “gran ejemplo para las nuevas generaciones” ha involucrado a las autoridades rumanas. Durante la estancia de Tate en el país tuvo lugar un mediático cruce de Tweets entre él y la activista climática Greta Thunberg. Este conflicto llevó a Tate a dedicar a la joven un video de 2 minutos donde intentando resultar cómico pidiendo unas pizzas en cajas no recicladas. Dichas cajas pertenecen a una cadena de restaurantes únicamente presente en Rumanía, país donde el streamer tiene causas pendientes con la justicia. Poco después, tanto Andrew como su hermano Tristan fueron detenidos, acusados de participar en una red de tráfico de personas.


Andrew Tate en el video que delataría Fuente: LaSexta

Sus seguidores siguen defendiendo que, lo que ellos llaman “la matrix” busca silenciar a aquellos dispuestos a decir la verdad, y que él propio Andrew avisó en su podcast que los pasos que iban a seguir contra él se estaban cumpliendo. Empezarían por quitarle su plataforma (al poco tiempo cerraron sus redes sociales), después iría a la cárcel y finalmente intentarían matarle.


En ningún caso las personas que difunden estos mensajes de odio deben ser alabadas ni consideradas como líderes o maestros. Se alimentan de una autoridad auto creada para resultar influyentes. Involucra la estafa y la denigración a colectivos como parte de lo que él vende como la única masculinidad permitida y respetable. No nos damos cuenta de cómo ejemplificar a estas personas perpetúa el acoso, los crímenes de odio y ese ridículo sentimiento de superioridad por escuchar (falsamente) que eres mejor que alguien o valido para agredirlos por ello.


Es necesario prestar atención al impacto del contenido que consumimos y decidamos responsablemente no glorificar a estas figuras que al final lo único que venden es humo y odio. Porque no, el mensaje de Andrew Tate y sus presuntas acciones delictivas no es ser un "macho alfa", ni una persona digna y muchísimo menos un ejemplo. Es ser un peligro en potencia para la sociedad.


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