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Las revelaciones del año en la NBA

Además de las estrellas de siempre, nuevos jugadores llegan al olimpo de la liga

A ningún aficionado de la mejor liga de baloncesto del mundo le sorprende que Stephen Curry, LeBron James, Giannis Antetokounmpo y compañía hagan números de videojuego. Lo que sí sorprende es que otros jugadores, muchas veces los más inesperados, que no tenían esa etiqueta de estrella, se la ganen dentro de la cancha. Hoy repasaremos a ese grupo de jugadores que en esta campaña han sacado a la luz un nivel que pocos esperaban.


No hay manera mejor de empezar que hablando del principal favorito a ganar el premio al jugador más mejorado del año, Lauri Markkanen. El ala-pívot finés hizo buenos números (14.8 puntos y 5.7 rebotes) la campaña pasada en unos sorprendentes Cavaliers en los que Markkanen, con sus 2.13 metros de estatura, jugaba en la posición de alero. Este verano fue traspasado a Utah como una de las piezas que los de Ohio enviaban a los Jazz para hacerse con Donovan Mitchell.


Los Jazz empezaban así una reconstrucción con pocas esperanzas de ganar partidos, pero Markkanen cambiaría eso. La franquicia de Salt Lake City tuvo un arranque imparable de campaña, con Markkanen como principal figura. Aunque ahora el récord del equipo haya empeorado (27-27), todavía están en pelea por un puesto en los playoffs, liderados por un Lauri Markkanen (24.9 puntos) que se ha ganado su primera aparición en un All-Star. “The Finisher” (como se le apoda) está tirando mejor que en toda su carrera (42.9 % en triples) y siendo más agresivo que nunca en los tableros (8.7 rebotes), sacando una versión de sí mismo que solo habíamos visto en su selección nacional este pasado EuroBasket.


Lauri Markkanen ante los Raptors | Fuente: @utahjazz en Twitter


Otro jugador que ha roto los esquemas y saltado al estrellato es Shai Gilgeous-Alexander, de los OKC Thunder. El base-escolta canadiense ha dado un salto muy importante este año, y es que, aunque ya había tenido buenas temporadas (24.5 puntos en la 21-22), esta campaña ha pasado a formar parte de ese grupo de jugadores que promedian más de 30 por partido.


Aunque a su equipo todavía le quedan mínimo un par de años para poder ser competitivos, los números de Shai (31 puntos y 5.6 asistencias) le han servido para conseguir también su primer nombramiento como All-Star. El canadiense es la perfecta definición del término combo guard, un base muy alto (1.98) que puede tirar desde fuera (35.4 % de acierto) pero cuya principal virtud es su manejo de balón y su capacidad de atacar el aro y anotar cerca dentro de la zona.


Bol Bol es un jugador que, desde que fuera drafteado en 2019, ha llamado siempre la atención. Hijo del difunto exjugador Manute Bol, comparte muchas de sus características con su padre, como la altura o el tiro exterior. Bol Bol mide la friolera de 2.18, lo que le permite tener una gran capacidad defensiva, pero eso no es lo más característico ni extraordinario de este jugador. Lo que sí es extraordinario es que, con esas dimensiones, Bol Bol se mueve con el balón como un base más.


Es capaz de generar ventajas sobre bote y de realizar tiros que para otros de su altura serían imposibles. Tras tres temporadas sufriendo lesión tras lesión y pasando por varias franquicias (Denver, Boston…), este año en Orlando Magic promedia 10.9 puntos y 6.5 rebotes. Esto puede parecer poco, pero es tan solo un atisbo de lo que este jugador puede lograr si se sigue desarrollando de la misma manera.


Brooklyn es una franquicia en la que últimamente han pasado muchas cosas, tanto dentro de la cancha como fuera. Tras el traspaso de Kyrie Irving a los Mavs y la incertidumbre acerca de la continuidad de Kevin Durant, la franquicia de Nueva York puede, por lo menos, estar contenta con el desarrollo de su pívot titular, Nic Claxton.


El joven interior de los Nets ya mostró la campaña pasada destellos de su capacidad defensiva y atlética, pero esta temporada se ha desatado. Actualmente lidera la liga en tapones por partido con 2.6, sumado a sus 13.1 puntos y 9.1 rebotes. A pesar de su gran defecto en el lanzamiento de tiros libres (50.3 %), Claxton se ha establecido como una fuerza interior dominante en la liga, complementándose a la perfección con sus compañeros y siendo uno de los candidatos a hacerse con el premio al Jugador Defensivo del Año.


Al otro lado de Nueva York, en los Knicks, también pueden estar contentos por el rendimiento de algunos de sus jugadores, pero nos vamos a centrar en uno de ellos, Jalen Brunson. Brunson es el agente libre más importante que han firmado los Knicks en los últimos años y, de momento, les está saliendo bien. El base salió de Dallas buscando un mayor protagonismo y sueldo, cosas que ha encontrado en la Gran Manzana. Con 23.1 puntos y 6.2 asistencias por partido, Brunson se ha quedado a las puertas de su primer All-Star. Aún así, lo que si ha conseguido es ser el base que los New York Knicks llevan casi una década buscando. Ahora queda ver si, junto con Julius Randle (que sí ha sido elegido All-Star), pueden llevar a los Knicks más allá de la primera ronda de los playoffs.


Otro jugador que sí que ha logrado ser nombrado All-Star es Tyrese Haliburton, de los Indiana Pacers. Hace poco más de un año, el joven base llegaba a Indiana desde Sacramento, y desde entonces está jugando el mejor baloncesto de su (joven) carrera. A pesar de que su equipo está muy lejos de ser realmente competitivo, sus 20 puntos y 10.3 asistencias (lidera la liga en dicha categoría) por partido colocan a los Pacers en la lucha por una plaza en el play-in. Un jugador diferente, empezando por su mecánica de tiro, que es cuanto menos peculiar, y que tan solo acaba de empezar lo que parece que será una gran carrera en la mejor liga de baloncesto del mundo. Pero a la vez, un base de los de toda la vida, alto (1.96m) y cuya principal cualidad es pasar el balón y hacer mejores a sus compañeros.


Alperen Sengun es un ejemplo perfecto del pívot moderno: un cinco que puede tirar de tres, que tiene buen juego de pies en el poste pero que, sobre todo, sabe pasar (y muy bien) la pelota. Si estas dos últimas temporadas has visto un partido de los Houston Rockets probablemente hayas pensado, ¿desde cuándo juega Nikola Jokic en los Rockets?


La realidad es que el joven pívot turco está teniendo un gran año a nivel individual (15.3 puntos, 8.8 rebotes y 3.6 asistencias) en unos Houston Rockets que se caen a pedazos, siendo Sengun de lo poco rescatable de la franquicia tejana. Ha tenido actuaciones muy destacables, sobre todo una noche ante los Lakers en la que, a pesar de la derrota, hizo 33 puntos, 15 rebotes y 4 tapones en Los Angeles. Este chico puede ser la siguiente estrella europea en el puesto de pívot. Veremos cómo se desarrolla en un equipo en reconstrucción como Houston.


Por último, toca hablar de otro jugador interior, en este caso de Jaren Jackson Jr, de los Memphis Grizzlies. Tras ser drafteado en 2018 en la cuarta posición, ha sufrido mucho con las lesiones, pero también ha demostrado el potencial, sobre todo defensivo, que guarda. Con 2.08 metros de estatura, una gran capacidad atlética y una muy larga envergadura, Jackson lo tiene todo para ser un jugador histórico a nivel defensivo.


Este mismo año está promediando 16.6 puntos, 6.7 rebotes y 3.3 tapones por partido, lo que le ha servido para ganarse su primera aparición en un All-Star (una elección cuanto menos polémica, eso sí). El ala-pívot salido de la universidad de Michigan State es la segunda pieza más importante de unos Grizzlies que cada vez están más cerca de dominar en la conferencia oeste, y su rendimiento será clave para determinar si en este intento, en 2023, por fin los Grizzlies muestran todo su potencial.

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