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San Pablo Burgos-Movistar Estudiantes: batalla por la ACB

El último enfrentamiento entre ambos conjuntos se produjo en el Torneo Ciudad de Getafe, en el que el equipo burgalés venció al combinado estudiantil (93-85)

Zunder Palencia consiguió sellar su ascenso a ACB a través de playoffs. Fuente: ACB.COM

Octubre es mes de baloncesto, concretamente, de la Liga LEB Oro. Este fin de semana se ha dado comienzo a la temporada 23/24 de la categoría de plata del baloncesto español. Las pasadas temporadas han estado marcadas por una clara inacción de la FEB —Federación Española de Baloncesto— y falta de mejoras en todo lo que rodeaba la competición. Esto se traducía en muy mejorables arbitrajes (aún por mejorar); una plataforma de partidos en streaming con un funcionamiento y calidad de vídeo impropios de una categoría que da acceso a la ACB; o la ausencia de un plan de comunicación en redes sociales para fomentar a consumir el producto.


A pesar de esta carencia de visibilidad, el nivel de la LEB Oro ha crecido notablemente; y la federación, poco a poco, mejora las condiciones que hace que la competición sea atractiva de ver para el espectador. Desde equipos históricos del baloncesto español como el Movistar Estudiantes, Baloncesto Fuenlabrada o Tizona Burgos; hasta otros asentados en la LEB Oro como el Melilla Baloncesto, Leyma Coruña o HLA Lucentum Alicante; pasando por conjuntos históricamente jóvenes con recientes títulos continentales e intercontinentales como San Pablo Burgos. Todo ello ha permitido a la competición dar un salto de calidad con presupuestos superiores a temporadas anteriores.


Precisamente, son el primer y último equipo mencionados en la lista anterior, los máximos favoritos para conseguir el ascenso a la Liga ACB: San Pablo Burgos y Movistar Estudiantes. Es cierto que hay otros equipos que han conseguido construir plantillas muy competitivas como Fuenlabrada, Real Valladolid o Leyma Coruña, pero la trascendencia y el notable mercado de fichajes del club burgalés, y el espectacular periodo de traspasos del Movistar Estudiantes, posicionan a ambos equipos como los presumibles candidatos al ascenso, tanto directamente como por vía playoffs. Por ello, en este artículo se analizará únicamente al conjunto madrileño y al castellanoleonés.


Triunfar a base de 'fichajazos'

Una de las maneras más efectivas para lograr grandes resultados es conformar una plantilla de jugadores top. Eso es, precisamente, lo que ha hecho Movistar Estudiantes este periodo de fichajes. Si en el baloncesto se dice que los puestos de base y pívot son los más importantes del quinteto inicial, el ‘Estu’ tiene cubiertas ambas posiciones a la perfección con Alec Wintering y Kevin Larsen, respectivamente. El primero ha sido repescado del recién ascendido a la ACB, Zunder Palencia; mientras que, el pívot danés está llamado a ser uno de los más dominantes de toda la competición, sino el que más. Otra especialidad dentro de la jerga baloncestística es la del tirador, posición que ocupa un Johnny Dee, quien promedió la pasada temporada con el otro equipo ascendido —Morabanc Andorra— 12.6 puntos por partido con un acierto del 44.4% en tiros de 3. En otras palabras, con él tienen asegurados muchos puntos.


Presentación oficial de Movistar Estudiantes 2023/2024. Fuente: Movistar Estudiantes

Por si fuera poco, a la configuración de la plantilla han añadido la pieza del MVP de la LEB Oro 22/23: Michael Carrera. El venezolano, procedente de IGC Força Lleida, promedió 20.3 PPP en casi 30 minutos de media, además de un muy decente porcentaje de triples (41.7%). El latinoamericano dará espectáculo en la posición de 3 o alero. Para completar la plantilla, se han unido una serie de jugadores competitivos procedentes de otros equipos ACB como Francis Alonso, Sergio Rodríguez o Yannick Nzosa; u otros jugadores muy experimentados, como es el caso de Carlos Suárez que llega procedente de San Pablo Burgos. Todos ellos estarán dirigidos bajo la batuta del entrenador que ha permitido al Palencia disputar su primera temporada en ACB: Pedro Rivero. El técnico segoviano, para sorpresa de muchos, decidió no continuar en el proyecto palentino e intentar lograr la permanencia, para coger las riendas del “superproyecto” madrileño y devolverlo a la categoría reina después de tres años en el “barro”.


Donde no ha estado a la altura el Movistar Estudiantes, ha sido fuera de las pistas. Concretamente, en los despachos. Debido a supuestos problemas económicos, el club acometió este verano una serie de despidos en distintas áreas —fotografía, comunicación, marketing o el de utilleros históricos del club— que sentaron muy mal en la afición estudiantil. Todo ello sumado a los malos resultados en temporadas anteriores, hace que la afición se ilusione con cautela ante el posible éxito de una gran plantilla y cuerpo técnico.


Reinventarse es la solución

A orillas del Arlanzón, Burgos, se respira un ambiente de ilusión y tranquilidad. Los burgaleses han ganado todos los partidos de pretemporada que han jugado, consiguiendo la Copa Castilla y León y el Torneo Ciudad de Getafe. Esto ilusiona y tranquiliza. Estas sensaciones se deben, también, a que la dirección deportiva parece haber encontrado jugadores de mucha calidad en sus posiciones, confeccionando una plantilla muy equilibrada. Todo esto a priori, porque las temporadas son muy largas y suceden muchas cosas. El ambiente es distinto a la pasada campaña en la que, a pesar de haber llegado a la final de los playoffs de ascenso, algunos de los jugadores parecían que no estaban comprometidos y el juego era muy irregular.


Si algo caracteriza a la plantilla de este año es la apariencia de equipo y buen ambiente que hay. Casi siempre, es mejor ser un equipo que con contar con varias individualidades, pero que hacen la guerra por su cuenta. La posición que más “cojea” es la de base, donde se encuentran Micah Speight —llega de Andorra—y Gonzalo Corbalán. Parece estar bien cubierta, pero el jugador argentino se muestra incómodo como organizador; mientras que, si su posición es la de escolta demuestra todo su potencial. Durante la fase final de la pasada temporada, el joven jugador de Resistencia fue uno de los jugadores más destacados de la plantilla, generando contraataques veloces y liderando al equipo en muchos momentos. En cuanto al base americano, en los partidos amistosos ha demostrado saber llevar al equipo a la perfección, con mucha calidad y solidez.


Plantilla del San Pablo Burgos celebrando la Copa Castilla y León. Fuente: @sanpabloburgos (perfil de X)

San Pablo Burgos, en sus cinco partidos de pretemporada, ha hecho valer su gran porcentaje de triple, gracias a las habilidades de muchos de sus jugadores. Incluso jugadores de posiciones interiores como Ignacio Rosa y Siim-Sander Vene, se han postulado como posibles amenazas más allá de los 6,75 metros. Otros de los descubrimientos excepcionales en la pretemporada ha sido Prince Ali. El estadounidense, además de la calidad y carisma que posee, es un jugador muy físico que también puede ponerse el equipo a la espalda. Jonathan Kasibabu —que realizó unos excepcionales playoffs con Palencia— y Luke Fischer ocuparán la posición de pívot. El primero, con un físico imponente, será un jugador esencial en el pick and roll y que dará muchos highlights con sus poderosos mates, siendo crucial su capacidad reboteadora; por otro lado, el segundo todavía genera dudas en el juego interior. El resto de la plantilla lo completan jugadores que serán muy importantes en la rotación y aportarán muchos puntos como Miha Lapornik y Millán Jiménez; perfiles físicos de rotación como Adala Moto; y el capitán, Álex Barrera, que aportará liderazgo y experiencia y será el pilar de unión entre la plantilla y cuerpo técnico.


El cuerpo técnico también ha sufrido una evidente renovación. Lolo Encinas, procedente de Guuk Gipuzkoa Basket, ha demostrado ser un soplo de aire fresco y el entrenador que el equipo necesitaba tras esta revolución. A diferencia de los entrenadores anteriores, Encinas será un hombre muy activo en cancha, claro y conciso en ruedas de prensa, y se caracterizará por un juego predominantemente ofensivo.


Uno de los enfrentamientos entre San Pablo Burgos y Movistar Estudiantes la pasada temporada. Fuente: Burgos Noticias

Ambos equipos partían de una situación muy similar: han estado en la élite y la incertidumbre generada por los fracasos anteriores rondaba de cara a esta temporada. Unos han logrado fichar a los mejores jugadores; los otros han confeccionado una plantilla que, de momento, parece haberse amoldado a la perfección al juego del equipo. Aunque la temporada puede acabar en resultados muy dispares, es innegable que vencer a estos equipos será una tarea muy complicada.


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