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Un 'duro' día de trabajo en una Big Four

El Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, ejecutó una inspección con el objeto de demostrar las interminables jornadas de trabajo en estas consultoras

Oficinas de las Big Four en Madrid. Fuente: El Periódico

El término Big Four hace referencia a las firmas más importantes del mundo en el sector de la consultoría y auditoría; y las 4 empresas que conforman este grupo son Deloitte, PwC, EY y KPMG. Sin embargo, no todo lo grande es bueno. Si nos adentramos dentro de estas enormes firmas, podremos observar que, en muchos casos, especialmente de jóvenes recién salidos de la universidad, sus jornadas laborales superan con creces las estipuladas en los convenios colectivos.


Con el objetivo de investigar esta irregularidad, el pasado mes de noviembre, el Ministerio de Trabajo llevó a cabo una macroinspección simultánea en sus sedes de los rascacielos de Madrid. Según El Confidencial, diario que ha destapado la investigación; la macrorredada tuvo tal efecto sorpresivo que, ante el caos que imperaba en las oficinas, algunas plantas tuvieron que ser desalojadas. Aunque este asunto lleva produciéndose durante años y, probablemente, no se extinga; es un golpe sobre la mesa contra las Big Four con el objetivo de mejorar las condiciones laborales de sus empleados.


Actualmente, el convenio del sector establece como máximo un total de 1800 horas anuales, es decir, 40 horas semanales. No obstante, esto a veces no se cumple y, además, se supera. Lo común es que los empleados trabajen unas 50 horas semanales; e, inaudito, fue el caso de auditores de EY en Barcelona donde llegaron a alcanzar picos de más de 80 horas semanales. Eso en cualquier lugar es explotación laboral e ilegal. Si a todo lo anterior se le suma la no existencia de sindicatos en estas empresas, la defensa de los intereses de los trabajadores es prácticamente nula. Si quieren expresar sus quejas sobre sus condiciones laborales, son los propios empleados los que deben hablar con sus jefes, con la posibilidad de que dicha conversación pueda afectar a su futuro en la plantilla. Por ello, prefieren quedarse como están y volver a su mesa de trabajo.


Las Big Four. Fuente: El Confidencial

Antes hemos mencionado que el perfil del trabajador que más sufre estas condiciones son jóvenes novatos en el mercado laboral. Ellos son la víctima perfecta. Estos recién titulados de Derecho, ADE o Economía son veinteañeros a los que les brillan los ojos por trabajar en una de las Big Four. En las entrevistas de trabajo, se les promete que “esto es un máster pagado” y un futuro prometedor con una gran retribución económica. Ambas promesas son ciertas. Dentro de ellas, aprendes mucho con operaciones y clientes reales; y, en el caso de que desarrolles tu vida laboral en una de estas consultoras, a base de mucho esfuerzo, los ascensos y los ingresos se incrementarán paulatinamente. Pero, ¿a qué precio? Básicamente, vives para trabajar. No te sobra tiempo para nada, lo que puede resultar en un deterioro físico debido a la mala alimentación en la que puedes incurrir y a la ausencia de ejercicio físico. Además, no hay que olvidarse del posible perjuicio mental de estos jóvenes, que llegan a un lugar donde la presión por cumplir los plazos es más que asfixiante.


En mayo de 2019, el Gobierno implementó el registro de jornada en todas las empresas; de manera que se garantizaba el registro diario de jornada, incluyendo el horario concreto de inicio y finalización de la jornada de trabajo de cada empleado. En el sector de las consultoras y auditoras, parece que las “cuatro grandes” juegan con sus propias reglas.


Deloitte, PwC, EY y KPMG son grandes firmas que en el año 2021 facturaron en España 2700 millones de euros, y emplean a unos 23000 trabajadores en nuestro país. Las Big Four aportan un gran valor a la economía española y reportan empleo a muchas personas. Pero eso no justifica que queden exentas de cumplir las condiciones legales establecidas.

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